Tengo corazón de partera
de bruja y hechicera, también de yerbatera
temerosa de mis poderes...me oculto.
Grande mi corazón y capacidad de entrega
hincha de las mujeres
vientre fecundo, Madre Divina.
Amo mi cuerpo desde que me preñé
disfruto mi sexo desde que me vi redonda, fuerte y poderosa
tus dedos recorrieron la piel de mi vientre.
Mi piel se erizaba y dentro mio una mariposa aleteaba y dejaba ver sus alas,
Deseo desvelarme, cansarme, pujar contigo y decirte que puedes
darte mi mano, mi hombro y mi espalda.
Solo para reverenciarte y dejarme estar contigo cuando el instante mágico ocurra...la cración del universo.
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